Siempre tomé la frase "es mi media naranja" como una tradición, como algo que se dijo siempre, pero nunca me detuve a analizarla. Y el otro día, por fin, pude entender lo que para mi significa, lo que vendría a representar en este momento de mi vida, por lo menos.
Imaginemos que el Destino nos une en una naranja antes de nuestro nacimiento, en un mundo donde somos todos almas, donde somos todos una naranja, pero con otra persona. Y este tal Destino, cuando decide que llegó la hora de nacer, nos va separando por mitades, y nuestro objetivo es encontrar a nuestra mitad... algunos lo logran y otros no.
Ahora, supongamos que mi media naranja es esta persona. Nosotros dos estuvimos juntos, superpuestos uno en el otro, el alma de uno en la del otro, pero enfrentados, entonces cuando nos separaron para que nunca más nos podamos encontrar, nos quedaron los mismos rasgos (o parecidos), como mirándonos en un espejo. Nos quedaron las mismas marcas en el cuerpo, pero solo que del otro lado.
Explicaría más el tema pero podría ser obvio y el tema es que las cosas se descubran mirandose a los ojos, no por medio de internet.
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