11.07.2012

Y desembocamos en un mar de dudas

¿Te quiero, te necesito? No se, nunca nada fue claro para mi, pero ultimamente se están prendiendo las luces de a poco y no se si con respecto a nuestro futuro pero sí se que algo bueno va a pasar, o tal vez solo me quiero convencer, como hice siempre. Sé que esto es distinto, lo sé, lo siento, lo puedo sentir sentir acá, en mi ser y en mis acciones. No se qué pasará por tu cabecita, si algo muy parecido a lo mío o tal vez muy distinto, pero sí se que ALGO en común nos pasa. ¿Te quiero? No podría decirlo porque todavía no nos tenemos, porque todavía no nos conocemos, porque todavía no nos miramos a los ojos y nos entendemos (solo nos miramos y sabemos que algo pasa). ¿Te necesito? No se si te necesito, imagino que si porque tengo un amor muy grande dentro y fuera mío, es como si una enorme sonrisa me controlase y quisiera que nunca pare de sonreir, que siga bailando al compás de la vida y sonriendo a todo aquel que un mal o buen día lleve, o simplemente un día. Y bueno, en alguien la tengo que descargar a aquella alegría. No es que no pueda sino sólo en una pareja. Claro está que se la demuestro a mis amigos, y cómo, pero también pactado está desde un principio, en que la mejor inversión sería en alguien que vaya más allá de la amistad, más allá de la hermandad, allá, en una mezcla de amor, amistad y hermandad, donde se puedan compartir todas las sonrisas necesarias y más, donde se puedan lamentar llantos y penas, siempre sabiendo que el otro nos va a escuchar y apoyar (siempre que nos haga bien la decisión), donde los momentos íntimos puedan ser románticos, fogosos e incluso cómicos, donde la otra persona sea parte de uno, donde sentir que sus problemas son los de uno, donde todos para uno y uno para todos. Sé que no te tengo (por lo menos físicamente), pero ¿se que me gustaría tenerte? Nada es cierto, todo es incierto, todo junto se escribe separado y separado se escribe todo junto. La idea es clara pero a la hora de expresarse se vuelve tan odiosa y amada: me gustaría que todos la entiendan pero cuando la entiendan y la piensen se van a dar cuenta de que no la entendien. Incluso yo estoy perdida, ya no me acuerdo cuál era el fin de este texto, de qué iba a hablar, a qué me quería referir, qué era lo que tenía en claro y qué lo que estaba desordenado... al parecer todo. Ya no me acuerdo si había llegado a la conclusión de si te necesito o no. Pero siempre hay tiempo para todo, o a veces creemos que no y entonces nos apuramos, pero siempre hay tiempo... hasta que se nos acaba.
Anoche por primera vez en meses pude dormirme rápido y despertarme demasiado temprano sin sueño. ¿Qué había pasado la noche anterior? Me acosté como siempre, creyendo que iba a tardar mucho en dormirme pero convenciéndome de que lo tenía que hacer rápido, y, a diferencia de las otras noches, esta me quedé pensando en un encuentro, en una hermosa noche en que por fin nuestras palabras se iban a cruzar y así, con una sonrisa en el rostro (literalmente) pude conciliar el sueño y despertarme aún con aquella sonrisa.
Esque mi cabeza se imagina tantas posibilidades (es como la economía, todas las posibilidades posibles pero en un mundo perfecto, no en el real), pero está sentado que ninguna de esas ocurrirá, porque nunca es así y porque no te conozco y, por consecuencia, no se cómo reaccionarías.
Digamos que no estoy necesitada de tener una pareja ya, me da lo mismo, total feliz, voy a seguir siendo, pero solo digo que estaría bueno estarlo, y más bueno si es con vos porque me gustaría conocerte, porque me gustaría saber qué se siente que me hables, que me digas cosas lindas y que te pueda decir todo lo que siento en palabras mirándote a los ojos, a esas dos perlas que nunca de cerca pude ver.
Sólo digo que sos muy parecido a mi, entonces si ambos somos iguales hay muy pocas posibilidades de que algo pase porque en ese contexto ninguno de los dos avanzaría, pero ultimamente cambié, las ganas de que algo pase me hizo cambiar. ¿Vos también habrás cambiado entonces? Y ahí si podría suceder lo tan esperado, pero no se, ni siquiera se si sos igual a mi yo anterior, o al mío actual, o a ninguno o a vos.
Sólo se que en este texto la palabra "se" (de saber) aparece muchas veces y llegué a la conclusión, desde un principio de que no sabía nada.

15 para ser más exactos.

Creo que lo único que puedo rescatar de esta "meditación" (realmente simplemente me lo puse a pensar y me di cuenta de qué es lo que siento) es que cada vez que te pienso en mi pecho, cerca del cuello, siento una presión que me indica alegría y "aaaaaaah te quiero tener".

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